El principal síntoma en la enfermedad hemorroidaria interna es el sangrado a través del ano. Sin embargo uno de los síntomas frecuentes es el dolor agudo o crónico localizado en la región recto-anal siendo referido por el pacente como: la sensación de no acabar de evacuar, o  continuar con algo allí presente”, dificultad para evacuar, “sentir que se tiene una pelota adentro”, sentir dolor al estar sentado y que puede irse hacia los muslos o las nalgas motivo por el cual se cree que es provocado por las hemorroides.  Lo que lleva a las personas a tomar el tratamiento para las mismas sin que exista mejoría, y evitando acudir a tiempo al médico especialista, retrasando el tratamiento.

El dolor en la región recto anal interrumpe la vida de una persona cuya calidad se ve afectada significativamente en proporción a la intensidad y la continuidad del dolor.

Las causas de dolor anorectal son varias, entre las ms importantes que hay que descartar es la presencia de un problema que requerirá cirugía como un abceso anal. El dolor pélvico y síntomas de dolor de espalda baja son relativamente frecuentes, sobre todo porque están relacionados etiológicamente con más de cien enfermedades entre las cuales puede haber un origen infeccioso e inflamatorio no específico, hay que tomar encuenta  los cambios que se producen por deficiencias musculoesqueléticas o funcionales hasta enfermedades neoplásica de causas no determinadas. Además, hay factores estructurales que se alteran por los estilos de vida actuales, no sólo en su relación con la postura física, cómo permanecer sentado durante largos períodos de tiempo, sino también por la falta de ejercicio que debe practicarse como una preparación para la vida diaria.

La etiología del dolor pélvico muscular más cerca de nuestros interéses está relacionados con el síndrome de dolor perineal y los espasmos dolorosos del suelo pélvico o, simplemente, el síndrome del suelo pélvico (SAP) que son responsables de otros síntomas indeseables.

La etiología del dolor crónico perineal del nervio se deben principalmente a la compresión crónica del nervio pudendo, que se basa en la anatomía apófisis espinosas del isquión; ligamentos sacrotuberoso, ligamento sacroespinoso y el proceso falciforme sacrotuberoso. El dolor resultante de esta compresión se puede sentir en el pene, los labios, el perineo y la región anorrectal, que se agrava cuando la persona está sentada y se alivia cuando la persona está de pie, acostado o sentado en el inodoro.

El espasmo del piso pélvico es considerado uno de los factores de riesgo más comunes para el dolor pélvico crónico, las causas son múltiples y el dolor es sólo un síntoma, pero es lo que desencadena los trastornos emocionales que a su vez exacerba y perpetúa la hiperactividad muscular. Añadido a los espasmos musculares persistentes posibles compresiones pudiendo causar dolor crónico localizado en el triángulo perineal anterior (vulvar, vaginal o escrotal) o perineal triángulo posterior (anorrectal). Relacionados con el nervio, el tipo de dolor ardiente, a la derecha oa la izquierda, se ve agravada por la palpación

Espero que esta información les sea útil, y teniendo estas consideraciones en mente, dejemos de pensar que sólo existe la enfermedad hemorrodaria como unica causa de enfermedad ano-rectal.